Bonacci también destacó la importante inversión de la empresa, que asciende a millones de dólares, en bienes de equipo —incluida maquinaria de automatización— y la incorporación de dos nuevas instalaciones —una planta de fabricación de 1300m²y un almacénde370m²—, todo ello como parte del compromiso continuo de ICM con la integración vertical, la rapidez de comercialización y el suministro de productos de alta calidad fabricados en Estados Unidos.
Como proveedor de componentes para equipos utilizados en primera línea para frenar la propagación del coronavirus, ICM Controls obtuvo una exención de la obligación impuesta por el estado de Nueva York de reducir la plantilla al 100 % y pudo mantener su actividad durante toda la pandemia. Un cambio en la estrategia de ventas del año pasado también impulsó el crecimiento, ya que ICM se expandió más allá de su posición de liderazgo en el sector de la climatización y comenzó a centrarse de forma decidida en cinco nuevos mercados verticales: electrodomésticos, vehículos recreativos, náutica, piscinas y spas, y electricidad.
En un año en el que empresas de múltiples sectores están registrando una caída en las ventas y una reducción de los beneficios debido a la COVID, Bonacci atribuye los buenos resultados de la empresa a la capacidad de ICM para adaptarse sobre la marcha. «El 2021 no fue un año normal para nadie en el mundo empresarial. ICM, desde luego, no es una excepción», comentó Bonacci. «Sin embargo, mientras que muchas empresas se darían por satisfechas con alcanzar el umbral de rentabilidad, ICM ha sido capaz de aumentar nuestra cuota de mercado y ampliar nuestra presencia en el mercado de una forma que nos permite mantener como prioridades la calidad y el valor de nuestra cartera de productos y la satisfacción de nuestros clientes. Estoy increíblemente orgulloso de todos y cada uno de los miembros del equipo de ICM. Este tipo de éxito sería digno de elogio en cualquier año, pero durante una pandemia mundial, es realmente excepcional».
El vicepresidente de ICM, Zachary Kadah, se hizo eco de estas palabras y afirmó: «ICM es conocida por ser un fabricante estadounidense que garantiza una rápida comercialización sin comprometer la calidad. El equipo de ICM acudió a trabajar cada día durante la pandemia para demostrar nuestras capacidades el año pasado y sigue haciéndolo ahora. Estamos orgullosos de demostrar que se puede triunfar fabricando en Estados Unidos».
ICM diseña y fabrica todos sus productos en su planta de fabricación de última generación situada en el centro de Nueva York, donde reúne bajo un mismo techo tres procesos: la fabricación propia de placas de circuito impreso, el montaje electrónico totalmente automatizado y el moldeo por inyección propio, lo que convierte a ICM Controls en una de las instalaciones con mayor integración vertical del país. Ante los retrasos en los envíos y las restricciones a la importación provocados por la pandemia, la integración vertical de ICM y su fabricación en Estados Unidos constituyeron ventajas competitivas.






























































































